Minutos, segundos, horas y días
Que corren en el tráfico gris
Gente, él, tu y yo, esperando el paradero
Donde quizás respire la rutina.
Alto al vicio del horario y la agenda,
A la muerte de la almohada espontánea
A la fogata apagada hace meses
Por que no haber atizado la chispa del día a día.
Son las risas del caño abierto
Son los secretos de una cebolla por pelar
Noches que calladas, pero estrelladas
Hacen valer aquel minuto.
Huele, escucha y observan
Con ojos abiertos y atentos
A que brille en ellos
la emoción de lo cotidiano.
La chispa hecha incendio
Donde arde tu asombro:
Combustible de tu felicidad
Que corren en el tráfico gris
Gente, él, tu y yo, esperando el paradero
Donde quizás respire la rutina.
Alto al vicio del horario y la agenda,
A la muerte de la almohada espontánea
A la fogata apagada hace meses
Por que no haber atizado la chispa del día a día.
Son las risas del caño abierto
Son los secretos de una cebolla por pelar
Noches que calladas, pero estrelladas
Hacen valer aquel minuto.
Huele, escucha y observan
Con ojos abiertos y atentos
A que brille en ellos
la emoción de lo cotidiano.
La chispa hecha incendio
Donde arde tu asombro:
Combustible de tu felicidad
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